domingo, 10 de octubre de 2010

Chile!

Ocho de la tarde, o más bien de la noche, cerrada y oscura como boca de lobo; el autobus para y me bajo en medio de cuatro casas desoladas. El conductor me dice irónicamente “hay tienes tu hotel 5 estrellas”. Es Chucuyo, primer pueblo tras pasar la frontera norte, donde me quiero quedar unos dias para visitar el Parque Nacional Lauca.

Arrancan y se van. Menos mal que no me es desconocida esta sensación de verme abandonado en medio de ninguna parte. Cargo la mochila y me acerco a la única luz que se ve encendida encendida en todo el pueblo, no hay farolas que iluminen las calles. Veo que mi bajada del bus ha despertado la curiosidad de un par de cabezas que miran por la ventana. ¿Quién será el loco que para aquí a estas horas?

Después de 8 horas de viaje, 1 transbordo y 2 horas y media de espera en la aduana, por fin estoy en Chile. Por fin! Mi cuerpo llevaba gritandome desde hacia más de una semana que queria venir, que queria empezar a bajar al sur, cual bicho sintiendo su impulso migratorio.

Esas dos cabezas que curioseaban son las de las dos únicas personas que hay en el bar-restaurante-hostal, la encargada y un cliente. Pregunto el precio, es casi el doble de lo que dice la guia, regateo y lloro, me baja un poco, sigue siendo bastante pero que le vamos a hacer.

El sitio me sorprende, sencillo pero bien cuidado, cálido (que no caliente), acogedor. Nada más cerrar el precio, el contertuliano me pregunta “de que comunidad autónoma?”. Caray, pienso, si que se me nota el acento español. Pero no, es que ha estado viviendo hasta hace apenas un año en Murcia, ¡nada menos! Angelito, ya ves que Murcia es más conocida de lo que creias! Él es Vladimir, ella, la encargada del local, América.

Enseguida empezamos charla animada; todo es como una brisa de aire fresco, civilizado, amable, necesitaba este cambio. Vladimir ha estado trabajando cuatro años en el sur de España: chofer, albañil, camarero, ayudante de cocina... De Madrid a Murcia, pasando por Marbella, Churriana, Granada y Cartagena, ahí es ná. Ahora lleva una cuadrilla que se dedica a reparar las conducciones de agua que van a Arica, aunque tambien está abriendo un negocio de turismo por la zona. Me ofrece acompañarles al dia siguiente, tienen la suerte de meterse por pistas y caminos del parque que no son los habituales y puede estar bien. Quedamos para las 7:30.

Me voy a la habitación pensando que mira que es gracioso que el primer tio que me encuentro en Chile hable con acento mezcla de sevillano y malagueño.

A las habitaciones y el baño se accede desde el exterior. Al salir hace un frio que pela, abrir el candado para ir al baño es una pequeña tortura, el metal está realmente helado y me cuesta un buen rato abrirlo. La habitación es sencilla y muy básica, pero está bien, ordenada y limpia, salvo una buena capa de polvo que cubre todo (se cuela a raudales por las rendijas de la desvencijada puerta con el viento de la tarde). Me abrigo y pongo dos mantas extra sobre la cama. Una vez metido dentro es como si te hubieran hecho una llave de judo, las cinco mantas pesan tanto que casi no te dejan mover! Mientras escribo un poco el termómetro sobre la mesilla marca 4-5ºC. Y encima voy teniendo ganas de mear, a ver quien es el guapo que vuelve a salir. Está claro que esta noche toca botella-WC system!

A pesar de todo, ¡buena onda!

5 comentarios:

  1. Me encantan este tipo de entradas. Aun sin fotos.

    Es genial que nos cuentes esas pequeñas vivencias. Para mi son más especiales que el mayor relato sobre la visita a un lugar turístico.

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  2. Me alegro que te lo estés pasando tan bien.
    Pon alguna fotillo para hacernos una idea de lo que estás viendo.
    Elena

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  3. Vladimir y America (que en italiano se entiende EEUU)...dos nombre que hace unos años, ninguno habria imaginado podian ser una pareja :)

    Dejanos una tarjeta de visita del hotel...por si a caso queremos irnos...Te imaginas? :)

    Hasta pronto!
    Paolo

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  4. :-) Qué buena!!!! Creo que la mejor entrada de las que he leido! Que tengas un feliz, feliz, feliz Chile!!!!!!

    Muuuuuuuaks!!!!!

    eider

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  5. VIVA MURCIA!!!
    En fin, las casualidades de la vida. Muy chulas las dos entradas, tanto la de la alpaca atrapada y rescatada, como ésta. Es una pena que estés perezossillo y no escribas más vivencias. Como dicen Rosilla y Eider, no tienen nada que envidiar tus relatos a otras aventuras supuestamente más épicas.
    Escribe más veces ... y pásatelo bien.
    Un abrazo desde Murcia!

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