viernes, 15 de octubre de 2010

Miscelánea

(Miscelánea: 1. Mixto, vario, compuesto de cosas distintas. 2. Escrito en que se tratan muchas materias inconexas y mezcladas).

Una vez más acumulo mucho retraso, esta vez más de un mes. Caray como pasa el tiempo. En parte ha sido porque tampoco estaba muy emocionado con lo visto hasta ahora, pero sobre todo porque estaba muuuuy perezoso. Pero bueno, aquí estoy, allá vamos.

Después de Chucuyo y el Parque Lauca tocó descanso en Arica, la primera ciudad importante del norte de Chile. Muchos déjà vu con Canarias, paisaje desértico, palmeras, brisa marina, la arquitectura, hasta el acento de la gente. Lo que iban a ser 2 o 3 dias se transformaron en casi una semana, en parte gracias a encontrar un hostal fantástico en el que te hacen sentir como de la familia (un saludito a la gente del Hostal Jardin del Sol).

Graffitis de Arica

Mucho relax, alguna excursión en bici por la costa para ver unos acantilados con cuevas cercanos; mucho contemplar el oleaje del Pacífico (que de su nombre tiene muy poco en esta zona).

Pacífico

Justo aquí, en Arica -como me contó Carlos, del hostal-, arranca la cordillera costera, que se prolonga practicamente por todo Chile hasta la lejana Chiloé, y que determina el clima desértico del interior al retener los aires húmedos del mar.

En el muelle del puerto, aparte de tomar riquisimo piure -un marisco local-, se pueden ver leones marinos y cientos de pelícanos que viven alli, otro buen sitio para "afotar".

Leones marinos. La cabeza de los machos es como un balon de pilates

Pelicanos en guardia

Leones marinos sobre una de las boyas de la bahia; verlos subirse es todo un espectáculo.

Cerca está un valle muy interesante, el de Azapa, con geoglifos (petrogligos a gran escala, como las líneas de Nazca, salvando las distancias claro) que servian de orientación a las antiguas caravanas de llamas que iban hacia los lejanos Tiwanaku y el Titikaka.


Además de por los geoglifos, la zona es famosa porque aquí se han encontrado algunas de las momias más antiguas del mundo, como 2.000 años anteriores a las de los antiguos egipcios. Incluso bajo algún edificio de la misma ciudad han aparecido cementerios enteros de momias enterradas en la arena.


De ahí a Iquique, otra ciudad costera, esta con cierto aire a Nueva Orleans, haciendo escala en el viaje hacia el sur.

Allí surgió una de las sorpresas más interesantes, la ciudad minera abandonada de Humberstone.

Por si sola ya daria para una entrada en el blog, sobre todo de fotografia. Fantasmagorica pero bien conservada, recorrer sus calles desiertas es dar un salto a un tiempo que debio ser muy duro, el de la extracción de salitre en medio del desierto. Pero al mismo tiempo prospero, como atestigua el gran teatro vacio, o la piscina, o los cientos de casas vacias que puede uno recorrer a su gusto.
Antiguos juguetes de los niños de Humberstone

Oxido

Maquinas de tren abandonadas en una calle, una casa museo llena de juguetes de niño hechos con alambre, esqueletos de antiguas fábricas... Y con el viento del desierto para terminar de ambientar la visita al lugar.

Realmente único.



2 comentarios:

  1. La ciudad abandonada es una meravilla.
    Quizas si hubieras tenido una camera, como habria salido un video de todo esto.

    Un abraccio desde tu amigo ital-spanish :)

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  2. Feliz año desde Madrid!

    Un abrazo
    Paolo

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